jueves, 24 de noviembre de 2016

Rol del docente


Como hemos visto hasta ahora, el aprendizaje no se da de la misma manera en todos. Ante esta realidad, el maestro tiene dos opciones:
  • Utilizar las diferencias que se le presentan como un potencial que trae diversos talentos al grupo y que beneficia a todos, o
  • Tratarlas sólo de manera superficial, o ignorarlas, y perder la gran oportunidad que brinda la diversidad.
Es necesario que el maestro pueda crear en el aula una atmósfera que invite a todos a investigar, a aprender, a construir su aprendizaje, y no sólo a seguir lo que él hace o dice. El rol del maestro no es sólo proporcionar información y controlar la disciplina, sino ser un mediador entre el alumno y el ambiente. Dejando de ser el protagonista del aprendizaje para pasar a ser el guía o acompañante del alumno.
Pero ¿cómo se puede lograr? Brooks y Brooks (1999), proponen una serie de características que conforman el perfil de un maestro que se considera adecuado para atender a la diversidad del salón de clase y tomar ventaja de la riqueza que esta diversidad aporta al ambiente de aprendizaje.
Este perfil puede adecuarse a cualquier situación de enseñanza-aprendizaje y a cualquier nivel.
El maestro:
Estimula y acepta la autonomía y la iniciativa de los estudiantes. Esta autonomía, iniciativa y liderazgo ayudan al alumno a establecer conexiones entre ideas y conceptos, le permiten plantearse problemas y buscar soluciones.
Utiliza una gran diversidad de materiales manipulativos e interactivos además de, datos y fuentes primarias. Presenta a los alumnos posibilidades reales y luego les ayuda a generar abstracciones, logrando que el aprendizaje sea significativo.
Es flexible en el diseño de la clase, permite que los intereses y las respuestas de los alumnos orienten el rumbo de las sesiones, determinen las estrategias de enseñanza y alteren el contenido. Es importante mencionar que esta flexibilidad no se refiere a que el alumno decida qué se hará o no en la clase. Más bien se enfoca en aprovechar los momentos en que los estudiantes se muestran más receptivos para ciertos temas y así poder profundizar en ellos. Por ejemplo, ante un ataque terrorista a algún país, muchos maestros retoman temas de solidaridad, tolerancia, justicia, como contenidos principales en el curriculum de ciertas áreas como ciencias sociales y ética.
Averigua cómo han comprendido sus alumnos los conceptos antes de compartir con ellos su propia comprensión de los mismos. Si se les dan las respuestas, ellos ya nos las buscarán. Digamos entonces que se pierden de ir construyendo su conocimiento. Si les damos el conocimiento ya hecho, les estamos poniendo en las manos el último eslabón de un proceso de pensamiento que sólo ellos pueden construir.
Utiliza terminología cognitiva como: "clasifica", "analiza", "predice", "crea"… Nuestro vocabulario afecta nuestra forma de pensar y actuar.
Estimula a los alumnos a entrar en diálogo tanto con el maestro como entre ellos y a trabajar colaborativamente. El tener la oportunidad de compartir sus ideas y de escuchar las ideas de los demás, le brinda al alumno una experiencia única en la que construye significados. El diálogo entre los estudiantes es la base del aprendizaje colaborativo.
Promueve el aprendizaje por medio de preguntas inteligentes y abiertas y anima a los estudiantes a que se pregunten entre ellos. Si los maestros preguntamos a los alumnos para obtener sólo una respuesta correcta, entonces los estamos limitando. Las preguntas complejas e inteligentes retan a los alumnos a indagar más allá de lo aparente, a profundizar, a buscar respuestas novedosas. Los problemas reales casi nunca son unidimensionales y por lo tanto, el alumno debe buscar siempre más de una respuesta.


Busca que los alumnos elaboren sus respuestas iniciales. Las respuestas iniciales son un motor que estimula a los alumnos a estructurar y reconceptualizar.
Involucra a los estudiantes en experiencias que pueden engendrar contradicciones a sus hipótesis iniciales y luego estimula la discusión. De esta manera permite que los alumnos aprendan de sus propios errores y reformulen sus perspectivas
Da "un tiempo de espera" después de hacer preguntas. Este tiempo permite a los alumnos procesar la información y formular conceptos. Es importante respetar el ritmo de cada alumno. Hay alumnos que no pueden responder de manera inmediata y si no los esperamos, pasarán a ser sólo observadores puesto que no se les da el tiempo de buscar la solución.
Provee tiempo para que los estudiantes construyan hipótesis y las comprueben, hagan relaciones y creen metáforas. El maestro debe crear el ambiente de aprendizaje y permitir a los estudiantes construir y descubrir… todo esto les lleva tiempo.
Alimenta la curiosidad natural de los estudiantes utilizando frecuentemente el modelo del ciclo de aprendizaje. Dicho ciclo consta de tres fases: los estudiantes generan preguntas e hipótesis, el maestro introduce el concepto y los alumnos aplican el concepto.
En los salones cuyos maestros cuentan con un perfil como el anterior, operan los siguientes principios Brooks y Brooks (1999):
  • Los maestros buscan y valoran los puntos de vista de los estudiantes.
  • Las actividades del aula retan los conocimientos de los alumnos.
  • Los maestros proponen la resolución de problemas relevantes para los alumnos.
  • Los maestros planean sus clases en torno a grandes temas en los que los contenidos tienen relación en lugar de presentar un currículo fragmentado.
  • Los maestros evalúan el aprendizaje en el contexto diario. La evaluación es parte de las actividades diarias de la clase y no una actividad separada.
El Tutor virtual, es un facilitador en un proceso de enseñanza-aprendizaje, un mediador, un motivador, un dinamizador y un guía de las diferentes fuentes de información en un ambiente virtual.  Un docente virtual debe poseer la capacidad de motivar, dinamizar los espacios comunitarios, valorar las contribuciones personales de los estudiantes, favorecer el trabajo en equipo y realizar un seguimiento personalizado de todos y cada uno de los alumnos. El profesor  virtual debe ajustarse al perfil de cada estudiante porque cada  alumno impone su propio ritmo de aprendizaje.

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Rol del estudiante virtual

El entorno virtual apoya al docente y mejora las opciones que pueden tener los alumnos en la búsqueda de información y elimina la temporalidad que significa una clase presencial. Significa entonces que la responsabilidad, esta vez se vuelve más compartida entre docente y alumno en el proceso de aprendizaje.
El rol del estudiante se convierte en más activo y vital para su mismo proceso de aprendizaje, puesto que pasa de ser un receptor de información (de acuerdo al método tradicional de enseñanza) a un investigador y administrador de la información que consigue para aprehender el tema del curso.
Esto genera una gran responsabilidad, puesto que ya no es el profesor quien establece los límites de información que procesará en cada unidad y para cada examen o prueba sino es él mismo el que lo hará.

El otro rol vital es el de la administración del propio tiempo dedicado al aprendizaje. si antes el tiempo estaba enmarcado en el horario de clases, es ahora el alumno quien deberá decidir a qué hora deberá leer y estudiar su curso y cuando presentará sus asignaciones y tareas. si bien el docente todavía cumple el rol de evaluador de las pruebas y tareas, el alumno podrá decidir la calidad de relación que desee establecer con el docente como proveedor de experiencia y de esclarecimiento de dudas.


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Para que sirve?

La educación presencial es excluyente geográficamente ya que solo en algunos sitios se ofrece esta formación. La educación presencial es excluyente económicamente porque la buena educación es costosa. La educación presencial también es excluyente académicamente; a medida que avanza el proceso formativo, los estudiantes con menor desempeño son apartados. Por ello, en este modelo solo una selecta minoría logra acceder al nivel adecuado de formación que les asegura éxito profesional y económico.

La educación virtual por el contrario es incluyente. Según la define Salman Khan, fundador de la Khan Academy, “es un compromiso entre tiempo y aprendizaje”. En los programas presenciales el tiempo es limitado o fijo – tenemos los 45 minutos que dura la clase – y el aprendizaje es el variable: en estos 45 minutos Paula aprendió el 100 por ciento, Felipe el 80 por ciento y Juan el 65 por ciento. En la educación virtual, en cambio, el aprendizaje es fijo – todos aprenden el 100 por ciento - y tiempo es lo variable: a Paula esta lección le tomó 20 minutos, a Felipe una hora y a Juan tres horas. 

Según una investigación del Departamento de Educación de Estados Unidos en 2010, los estudiantes virtuales tienen mejor desempeño que los presenciales. Además, los estudiantes virtuales tienden a ser  auto-motivados, auto-disciplinados y auto-dirigidos.

Uno de los elementos básicos del proceso formativo es transmitir información. Algunos docentes son buenos en ello: emplean graficas, hacen comentarios graciosos, preguntas que cortan la monotonía y demás. Pero ni así supera a una computadora, que además de transmitir la información en el medio más adecuado para el estudiante: video, audio, animación, ejercicios, etcétera, puede repetirlo una, diez o cien veces sin sentirse molesto. Además, permite que el estudiante se detenga para complementar la información o solucionar dudas que le impiden comprender a cabalidad la lección. En el proceso de transmisión de la información, a un ser humano, por bueno que sea, le resulta imposible competir con un sistema de formación virtual. Esta competencia sería comparable a echarle un pulso a una Caterpillar. 

Si al proceso formativo virtual se le suma el aporte del docente para inspirar, servir como modelo y atender casos atípicos tenemos entre manos un excelente modelo formativo, uno que sin duda va a permitir que en el futuro todas las personas tengan la capacidad de recibir formación adecuada, en forma independiente de sus posibilidades económicas, y sin importar el lugar donde residan o sus características personales.

El principal inconveniente con la educación virtual es que no todo lo que brilla es oro. A diferencia de lo que ocurre con el metal precioso, que puede ser oro de 24 quilates, de 18, un baño de oro, o pintura dorada, en formación virtual se tiende a creer que todo lo que viene por internet es formación virtual, y no es así. Poner un PDF (texto) en un sitio web para que el estudiante lo lea, no es e-learning; apenas equivaldría a una capa de pintura dorada. 

Faltan mecanismos para calificar públicamente la calidad de los programas de e-learning, y esto ha permitido que se presente como formación virtual cosas que no lo son o que no cumplen con los requisitos mínimos. Por ello, las iniciativas orientadas a difundir la calidad de las experiencias formativas son muy importantes. La desinformación ha retrasado la difusión y aplicación de contenidos virtuales que están disponibles y que en muchos casos son gratis. 

Hoy algunos países como Estados Unidos están más avanzados en este campo, pero las tasas de crecimiento de este tipo de formación en las economías en desarrollo van en aumento. Esto nos permite afirmar que en pocos años la formación virtual sobre la cual aun algunas personas hoy tienen dudas, será el estándar formativo de excelencia en todo el planeta. 

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Características de un estudiante virtual

Características de un Estudiante Virtual

  • Son Conectivos: les gusta relacionarse por medio de conexiones. Su mayor habilidad social es la comunicación escrita en medios sociales.
  • Son auto-conscientes de su aprendizaje. Debido a que el aprendizaje virtual tiene el gran beneficio del 24/7. Los estudiantes virtuales son planificadores de su tiempo y su aprendizaje. Generan en ellos mismos un compromiso, motivación y desempeño personal para lograr resultados.
  • Son abiertos al cambio y a las nuevas tendencias de aprendizaje.
  • Poseen altas habilidades tecnológicas, desarrollan un gran manejo de búsqueda en la web y gestión de contenido. Están dispuestos a utilizar nuevas aplicaciones y a la actualización constante.
  • Comparten: Los estudiantes virtuales al ser conectivos tienen la habilidad de compartir conocimiento, por lo que pueden trabajar además de forma colaborativa sin dificultad.
  • Buscan resolver dudas: Muchas veces en una clase presencial, un estudiante puede dejar sus dudas a un lado por temor a expresarlas en público. En cambio el estudiante virtual reconoce y utiliza los medios de comunicación cuando tiene dudas. Se expresa en foros, correos y blogs.
Los más importante es que estas características se crean en base a habilidades que se desarrollan con el tiempo o que ya han sido adquiridas por experiencias anteriores. En cualquier caso esto nos puede llevar a diagnosticar si en algún momento nosotros nos adaptamos al aprendizaje virtual o sí estamos dispuestos a realizar el cambio!.
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Estudiantes virtuales

¿Quién es el estudiante virtual?

Los estudiantes en línea de hoy consisten sobre todo en gente de trabajo que está intentando mejorar sus oportunidades. Sin embargo, esta característica está cambiando a medida de que las universidades están empezando a ofrecer carreras completas a través de Internet o en forma híbrida, creando una nueva población joven de estudiantes virtuales.

¿Cuáles son sus características?

Se comunican bien por escrito:
Aunque existan sistemas de video o de audio para interconectarse, el principal medio de conversación interactiva es la escritura. La calidad de sus escritos está en directa proporción con sus resultados
Están listos a comprometer su tiempo y su energía en el curso:
La carga de trabajo de un curso virtual puede ser tan pesada como la de un curso presencial.



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Creen en el proceso de aprendizaje fuera del aula tradicional:
Saben que el éxito depende de su propio esfuerzo y están dispuestos a asumir el reto.
Son tecnológicamente hábiles:
Rápidamente adoptan las herramientas necesarias para completar con éxito sus cursos. No tienen problema para navegar por el ciberespacio y están abiertos a las nuevas ideas y métodos de trabajo para incluirlas en su vida profesional.
Están dispuestos a compartir sus conocimientos:
Los estudiantes virtuales están dispuestos a conformar grupos de trabajo con sus colegas para proyectos colaborativos. También asumen con seriedad su participación en foros y realizan sus tareas digitales.
Comunican sus necesidades y preocupaciones:
Contrario al estudiante presencial, que puede pasar desapercibido y asumir sus frustraciones y dificultades, el estudiante virtual se hace escuchar en caso de que existan problemas. Y lo hace.